Era una noche de lluvia, de esas en las que el agua no deja de besar la tierra.
La música sonaba de fondo en la radio, con diferentes melodías, decididas por distintas personas que elegían qué escuchar según sus circunstancias.
En esa noche estaba ella y su circunstancia también. Estaba sola, acompañada de su mate, su fiel compañero. En su cabeza transitaban varios pensamientos, algunos positivos, algunos no tanto. Pensaba en su futuro y en su presente, y por que no también en su pasado.
La luz era tenue y el agua no dejaba de caer.
De repente se da cuenta de que la música que acompañaba las circunstancias de los demás no acompañaba la suya, y en un movimiento decidido elige su melodía. En esta ocasión elige una melodía que le da mucha paz, pero que inevitablemente la transporta a uno de los momentos más difíciles que atravesó en su vida. El momento en que estuvo muy cerca de no estar más, un instante en el que su vida estaba en el límite de lo terrenal y lo etéreo.
En sus pensamientos hace una pausa. Mira por la ventana y ve una ciudad casi dormida, con algunas luces encendidas, con algunas almas con insomnio.
La lluvia también la transporta a aquel momento. En ese entonces ella miraba por la ventana de su habitación cómo las gotas morían sobre el asfalto en una madrugada de verano. Hoy tiene la dicha de verlas caer hacia el infinito, de verlas pasar por su ventana en una madrugada de otoño, muchos años mas tarde.
Ese momento, ese instante, le cambió la vida. Sin darse cuenta estaba naciendo en ella una persona diferente y estaba dejando atrás una vida regida por ciertas libertades a las cuales tuvo que renunciar.
Repasa sus pensamientos y se da cuenta que hay muchas cosas que dejó atrás y muchas otras cosas que encontró adelante. Piensa un momento y se da cuenta que descubrió muchas cosas de su personalidad que probablemente de otra forma no lo podría haber hecho.
Su rostro se transformó. Sus ojos casi al borde de las lagrimas se llenan de luz y una sonrisa se despliega en su rostro. Esa melodía que la transportaba a ese momento tan frágil de su vida ahora la inunda de paz y la conecta con lo más profundo de su ser. La lleva a conectarse con su fuente, con su esencia y la inunda de vitalidad.
La madrugada va llagando a su fin, y su día también. Pero su deseo de crecer y expandirse día a día se hace más fuerte, y se siente dichosa de poder encontrar fortaleza en aquellas cosas que la hicieron temblar.
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3.28.2007
3.13.2007
Hace días que tengo ganas de escribir y la verdad no sabía qué. Por una lado me dio un poco de bronca, porque me preguntaba, ¿por qué me surge escribir solamente cuando estoy mal? Me gustaría poder también hacerlo cuando no estoy mal, cuando estoy bien, cuando estoy feliz, o cuando simplemente no estoy mal pero estoy en un momento de reflexión, como el de hoy.
Más allá de esto, hoy encontré algo muy lindo que me motivó. Recién llego de la casa de una amiga, que en el día 12 de marzo del 2007 cumplió 24 añitos. Esta persona, por cierto muy especial para mi como lo son todas mis amistades, es una amiga desde los 12 años. Viendolo eso en numeros, así escrito, llego a la conclusión que hace 12 años que esta person está en mi vida. Y eso me lleva a pensar que hay personas con las que compartí igual o más tiempo. Sinceramente, esto me maravilla. Es increible como uno conserva las amistades, las relaciones, los vínculos. Si hay algo que realmente me hace feliz es cultivar las relaciones. Cuidarlas y mimarlas. Me hace bien poder encontrar una sonrisa en una charla, una lágrima en un cafe o una confesión en un mate. Son cosas realmente invaluables. Encuentro muchisima riqueza en el encuentro con el otro. Yo realmente creo que en una isla sola moriría, y no de hambre.
En este momento siento que mi día estuvo bastante gris y monótono, pero me voy dormir con una gran sonrisa en la cara y con una sensación de completud dificil de explicar. Simplemente estoy emocionada.
Hace días que me sentía medio caída, sin ganas, apagada y hoy siente que recargue las pilas. Meramente compratiendo unas horas de mi vida con personas a las cuales amo profundamente me di cuenta que hay cosas en la vida que son realmente importantes, como el otro.
Es muy loco, porque siempre recordamos las mismas anécdotas, las mismas borracheras, las mismas vacaciones....y siempre nos reimos!!! cómo puede ser eso? si todos sabemos qué pasó, todos sabemos como ese cuento terminó, y nos reimos sin parar, sin querer, sin pensar. Solamente recordamos aquel momento y es inevitable reir, o llorar en algunos casos.
Estoy muy felíz, porque no pensé que mi día iba a terminar así, y me gustan las sorpresas lindas, que te hacen bien al corazón.
Realmente me di cuenta, una vez más, cuánto necesito a la gente que tengo a mi alrededor. Cada vez más me doy cuenta que todas esas personas que fueron pasando y quedando en mi vida, me construyeron, me llevaron a ser lo que soy. Haciéndome reir, haciéndome llorar, enojar, entristecer. Personas que en algún momento tuve que enfrentar y me hicieron valiente, y alguna vez cobarde también. Personas que me ayudaron a desenvolverme y mostrarme como soy.
Lo único que me queda decir es gracias, muchas gracias. Espero poder seguir compartiendo mi vida con todas las personas que me hacen bien, que me enseñan y a las cuales enseño también. También espero poder conocer muchas otras personas que me abran las puertas como a mi me gusta hacerlo.
Simplemente, gracias totales.
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